La mirada en el autismo

Tu mirada construye puentes (I parte)

 

Existen días de máximo desborde emocional, físico y psíquico. Parar y escribir todos los factores que pueden haber influido al sentir esa sobrecarga puede ayudar a ser consciente de ellos. Ajustar prioridades, objetivos, exigencias, cargas o incluso necesidades que tu misma te has creado. A veces las elegimos de forma consciente, otras sin embargo ni si quiera advertimos que van pesando y frenan.

Si a eso le añades algún contratiempo familiar, personal la carga a veces es tan grande que te tambalea. ¿Y si pensásemos en sumar una condición añadida que te haga tener aún más pesada esa carga?

Vivir es una maravillosa aventura, te hace sentirte muy cerca de personas que entran en tu vida y al mismo tiempo sientes la nostalgia al echar en falta a otras que ya no están tan presentes. Como dicen… “no podemos llorar por la pérdida del sol, estaríamos dejando de ver la luz de las estrellas”

Y eso, nos lleva a conocer a personas únicas que nos permiten conocer realidades que de otra forma no hubiésemos tenido la posibilidad de descubrir.

Hoy nos apetece acercar la Diversidad neurológica, el Autismo, el TEA… podemos reconocerlo de diferentes maneras.

(El acrónimo TEA se refiere a “Trastorno del Espectro Autista”. Bien reconocemos el valor de CEA. “Condición del Espectro Autista”. No es lo mismo hablar de “trastorno” que “condición”).

Hoy una compañera del equipo se preguntaba qué querría saber ella como madre si estuviese en la situación de una familia que se encuentra ante la sospecha de un diagnóstico de TEA. Ella contestaba con firmeza: “Quiero saber qué es realmente, no quiero los filtros de ideas que no se corresponden con la realidad. Me pongo en la piel como madre y necesito saber cómo podría ayudar a mi hijo.

¿Y qué es la realidad? Es una pregunta importante, merece una respuesta a la altura de la misma. Por mucho que ella quiera empatizar no puede ponerse en la piel de esa familia. Pero contar con profesionales que ofrezca información rigurosa y actualizada puede ayudar. No podremos conocer el verdadero sentimiento que experimenta una persona con autismo. Podemos leer libros de personas con autismo que describen su propia vivencia, ojo, ¡la suya!. No la de todas las personas con autismo y las familias que le acompañen y sostienen. Eso nos lleva a ser aún más cautas y prudentes a la hora de escribir estas líneas para no caer en generalizaciones.

El lenguaje importa y mucho. La mirada importa y trasciende en función de dónde se ubique y a quien se dirija. El respeto es algo que se ve, se oye, se huele, pero el respeto, además, se siente con los ojos cerrados y sin decir una sola palabra.

Tenemos una profesión inmensamente bonita, tenemos el privilegio de acompañar a persona en un periodo muy importante de sus vidas. No podemos quedarnos ancladas en creencias que limiten a la persona por falta de información. Es un ejercicio de responsabilidad invitar a que podamos tener una visión actualizada, coherente que nos permita comprender cuáles son los verdaderos desafíos a los que se enfrenta la persona con autismo, la familia y el entorno.

Nuestras ideas quizás estén desordenadas, intentaremos ordenarlas, leemos, debatimos, nos formamos, comentamos, aprendemos día a día junto a familias… Si nos lees puede ser que tengas un conocimiento mayor del tema. Te invitamos a que te sumes y podamos ReCREAR para hacer un verdadero ejercicio de práctica reflexiva, que nos ayude a repensar espacios para construir contando con todos y todas, antes de perder el enfoque en lo verdaderamente importante para no caer en perpetuar una visión estigmatizada del Autismo.

Si no estás familiarizado con términos como “Ceguera del contexto”, te animamos a que sigas leyendo, la segunda parte de esta entrada, para pararnos a pensar en una situación tan cotidiana como cruzar la acera puede ser un verdadero click para empezar a entender. A nosotras nos ayudó a revisar nuestras concepciones y reconocer lo poquito que sabíamos (y posiblemente seguimos sabiendo). No obstante supuso un punto de partida, nunca es tarde, por eso no queremos dejar de compartirlo y tenerlo bien presente para despertarnos ante un mundo inmenso de posibilidades.

Revisa donde pones el foco a la hora de acompañar a la persona que tienes delante ¿Es la persona?, ¿Estamos teniendo en cuenta el entorno en el que habita?

Ahí te lo dejamos ……

Valiente no es el que no tiene miedo, Valiente es aquel que con formación y actitud es capaz de intentarlo.

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